Egipto IX | Abu Simbel

Estaba por no escribir nada, porque lo de Abu Simbel ciertamente te deja sin palabras. Es la joya de la corona de los templos del antiguo Egipto.

Cuando el explorador Suizo Johann Ludwig Burckhardt descubrió el Gran Templo de Abu Simbel, sólo la parte superior de las estatuas colosales eran visibles. El templo menor (Nefertary) se veía desde el río en esa época y los lugareños llevaban usándolo com refugio para animales desde hacía siglos.

Poco después, Giovani Battista Belzoni, siguiendo el informe de Burckhardt, consiguió excavar el acceso al gran templo, en el que entró el 1 de Agosto de 1817. Y la maravillosa historia de Abu Simbel comenzó gradualmente a revelarse.

No se sabe el por qué de la construcción de los templos. No hay nadie enterrado allí, por ejemplo. Pero sin duda, uno de los propósitos del Gran Templo fue intimidar tanto a la gente de la zona como a los que navegando por el Nilo pasaban frente a los templos; sobre todo comerciantes Nubios que iban río abajo, ya que Abu Simbel quedaba en la ruta comercial que traía productos africanos (sobre todo Oro) hasta la tierra de Egipto cuya frontera tradicional estaba en la planicie de granito que obstaculiza el curso del Nilo en la moderna Asuán (la primera catarata).

Los templos de Abu Simbel sufrieron ataques, un terremoto, quedaron enterrados en la arena… pero el suceso más improbable que le podría ocurrir era el de quedar cubiertos de agua (importante recordar que el 96% de Egipto es desierto). Y eso es lo que casi casi ocurre.

A mediados del S. XIX, Egipto no podía permitirse la pérdida de su industria del algodón debido a la variabilidad de las crecidas del Nilo. Por ello, entre 1899 y 1902 se construyó la presa en la primera Catarata de Asuán (enfrente del hotel Old Cataract) con el único objetivo de regular el nivel del agua (no almacenarla) con 180 compuertas. Esta presa funcionó bien, pero en 1947 ya no era suficiente para las necesidades de un país que había duplicado su población desde la construcción de la primera presa, alcanzando los 22 millones.

Así es como surge el proyecto de levantar una nueva presa en Asuan, 7km más arriba que la original, creando un embalse (conocido hoy como Lago Nasser) de 500 km de longitud hacia el sur (parte está en Sudán) y un ancho medio de 10 km con zonas de 35 km.

Esto acabaría con un montón de yacimientos arqueológicos bajo las aguas. Abu Simbel entre ellos; por lo que la Unesco organizó una operación internacional para salvar los monumentos más destacables (Abu Simbel, Filae…).

Para ser breve… el templo se cortó en grandes bloques que se llevaron a una zona de almacenaje y luego se reconstruyó el templo por encima del nivel del lago, a 65 metros de su posición original, y sin ningún bloque perdido o dañado de importancia. Incluso, como en su emplazamiento original, el sol del amanecer los días 21/22 de Febrero y 21/22 de Octubre siguen iluminando las 4 figuras sedentes del interior del templo (Ramses II, Ptah, Amón-Ra y Ra-Horakthy).

Como último dato curioso. Debido a la participación de España en la campaña de la Unesco, el gobierno Egipcio nos regaló el Templo de Debod situado en Madrid. Este templo también fue salvado, ya que pasaba 9 meses al año bajo las aguas del Nilo… más info aquí.

Templo de Debod, en Madrid.

Comenzaba este post diciendo que estaba por no escribir nada… menos mal!!!

Links de Interés: Wikipedia, Abu Simbel, y aquí sobre el proceso de traslado.

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